Cerámica
Calaca Ceramic Art
Sin acceso PMR
Con cita previa
Ubicación
4 Rue Sorbier, 75020 Paris
La historia de Anastasia
Siempre he alimentado el sueño de convertirme en ilustradora.
De niña, la elaboración de ilustraciones meticulosamente realizadas, la reinterpretación de los personajes de mis libros favoritos y la reescritura de mis relatos favoritos constituían la esencia misma de mis juegos imaginarios.
Un día, durante una estancia en Chequia, me crucé con la cerámica en un taller de arte para niños. Fue una revelación fulgurante, una pasión inmediata y absoluta. Desde ese momento,
han pasado diez años desde que vivimos en
a una unión inquebrantable.
Poco a poco, mis personajes e ilustraciones tomaron una nueva forma: la de teteras poéticas, macetas delicadas y pequeñas estatuas decorativas de encanto singular.
Con el tiempo, las formas planas, los dibujos y las impresiones, que alguna vez fueron confinados a la bidimensionalidad, se transformaron en esculturas tangibles, tan reales y animadas como las había soñado. Siento una alegría indescriptible al dar vida a estas creaciones, tocarlas, abrazarlas y a veces incluso besarlas. Voy aún más lejos, dialogando con estos compañeros moldeados por mis manos. Juntos, acordamos el número de sus dedos, el color de sus ojos; les imaginamos un pasado e inventamos con ternura la trama de su futuro.
Cada una de estas obras, sin excepción, se distingue por su unicidad. Incluso las réplicas que me encargan se escapan de la exactitud: se emancipan, adoptan un estado de ánimo propio, una personalidad distinta. Algunas, traviesas, se redondean ligeramente; otras, más sabias, muestran nuevas arrugas imbuidas de encanto. Todas, sin excepción, anhelan ser amadas y queridas por quienes las acogerán.
Así, gracias al modelado minucioso y al esmaltado aleatorio, cada creación revela una esencia singular, siempre inesperada, siempre inimitable.
Casa de Anastasia







