En 2002, Marie Drouot creó un taller de cerámica en el corazón de Ménilmontant, un lugar que se ha convertido en un espacio de
creación y encuentros. Desarrolla colecciones a través de investigaciones sobre materiales, colores y formas. Sus piezas fluctúan entre lo utilitario y el objeto de arte, entre la artesanía y las artes plásticas. Le gusta crear objetos poéticos que embellecen la vida cotidiana.