Rémi es un ceramista apasionado desde hace aproximadamente diez años, especializado en la cerámica inspirada en el Wabi Sabi japonés, dedicada especialmente a la ceremonia del té y a la creación de piezas para el matcha y el sake. Utiliza una mezcla de materiales comerciales y minerales que recoge de la naturaleza para crear sus esmaltes y tierras. Sus piezas, de apariencia cruda, dejan entrever detalles únicos gracias a los accidentes de superficie provocados por los minerales. Con base entre París y Borgoña, continúa explorando el arte de la cerámica con una sensibilidad particular hacia los materiales naturales.